Maldición: Imprecación que se dirige contra alguien o contra algo, manifestando enojo y aversión hacia él o hacia ello, y muy particularmente deseo de que le venga algún daño.
Las maldiciones han sido tema de debate desde los tiempos mas inmemoriales. Los "creyentes" han aportado pruebas de su existencia mientras los escépticos las iban refutando tal y como les iban llegando. A pesar de ésto, han perdurado en el tiempo creando bonitas historias y anécdotas de todo tipo.
La tumba de Tutankamon
A la apertura de la tumba de Tutankamon en 1922, le siguieron una serie de hechos que han dado pie al mito de su maldición.
Howard Carter que fue quien la abrió, trabajaba por orden de Lord Carnarvon quien falleció en el Cairo cinco meses después de su apertura. Lo curioso del caso es que en ese mismo momento su perra en Londres murió subitamente mientras en el Cairo se producía un apagón a pesar de estar dotada con 6 generadores de corriente. Esta muerte hubiera pasado desapercibida sino hubiera sido que en el trasncurso de los años siguientes murieron una treintena de personas relacionadas de alguna forma con la apertura. El propio Howard Carter, el arqueólogo Arthur C. Mace, un amigo personal de Lord Carnarvon, el millonario George Jay-Gould, este a las pocas horas de salir de la visita a la tumba,el radiologo Douglas Reed encargado de hacer las radiografias de la tumba y así hasta más de treinta personas que estuvieron en contacto o relacionadas con la apertura de la tumba.
¿Casulidad o maldición?
Si quereis leer otra bonita historia de maldiciones visitad
http://www.lo-inexplicable.com.ar/enigmas/maldicion_maryceleste.htm

Lo más sugerente es sin duda la maldición. Lo más cabal la pura casualidad. Lo que me hace quedarme con la primera opción. No por falta de sueños sino porque de ninguna de las dos opciones puedo afirmar la real pero sí elegir la sin duda más creativa.
En el caso de la tumba de Tutankhamon creo que se llegó a especular que había algún veneno en el aire de la cámara y por eso murieron muchos de los primeros en entrar. Desde luego es más sugerente la maldición a la casualidad.
las historias de maldiciones son apasionantes. Siempre da más morbo creer que hay algo maligno que es lo que ahce que apse una cosa u otra que pensar que fue una casualidad o intentar dar un sentido más científico.
Buen post :)
En todo miedo hay un componente psicológico y el saberse maldecido puede provocar reacciones pco lógicas o una sobreexcitación que te lleve al riesgo.
Entre lo que pasó de verdad, lo que se quiso relacionar rizando el rizo y lo que la imaginación popular fué añadiendo, la maldición hizo grande a un faraón breve e insignificante en la historia de Egipto.