Definir al "truño" es díficil. No hay una edad concreta ni una tipología. Ser truño es una cuestión de actitud. Hay truños de 20 años y truños de 50.
Voy a intentar dar unas pinceladas de actitudes truñistas a ver si me explico.
Durante la semana al truño se le ve poco. Trabaja de sol a sol en la oficina y no aparece hasta el anochecer. Una conversación con él no desvela a lo que se dedica. Si a una persona "normal" le preguntas de que trabaja te dirá, jardinero, programador, diseñadora,.... Pero un truño nunca desvela su trabajo.Un truño dice: "trabajo para una multinacional".Una persona poco curiosa pensará ,"que suerte, debe tener un buen trabajo".
Yo soy raro, lo sé, y siempre pienso, los de la limpieza trabajan en la misma empresa y no presumen de ello. Así que de entrada si alguien no te concreta en que trabaja, puedes empezar a suponer que te encuentras delante de un truño. Lo de la multinacional viene complementado con una descripcion exhaustiva de todas las actividades de la empresa, volumenes de ventas, contratos,etc... menos lo preguntado, la tarea del interlocutor.
Después hay varios temas recurrentes en los truños cuando se "dialoga?" con ellos. El primero el futbol, no hay truño que no "sepa" de futbol. Entrecomillo el saber porque saber significa criticar los planteamientos de los "zoquetes" de entrenadores y criticar al equipo rival sin limites.
El segundo tema son los coches. No puedes llegar a estar en la élite truñista sin saber que ha salido el último modelo de SAAB o que el BMW 323 tiene no se que de serie. El tercer tema es la vivienda. El truño, por supuesto, vive por encima de sus posibilidades. Se compró un chalet porque un piso es de pobres. Después resulta que tu piso tiene 120 m. cuadrados habitables y su chalet habitaciones de 6 m.
Si visitas su casa verás que dispone de un magnífico Home Cinema totalmente preparado aunque solo dispone de 2 peliculas, Godzilla e Independence Day. Eso si, la ausencia de cortinas y de lámparas (aún tiene la bombilla colgando del cable) es porque no llega el presupuesto. Así son las prioridades del truño.
Su mujer es una abnegada ama de casa que cuida al niño o a los niños en casa, "porque la mujer donde mejor está es en casa" (palabra de truño). Por supuesto su casa se ha revalorizado un tropomil porciento aunque de aquí unos meses igual ha de venderla para poder afrontar los pagos de todo lo que se le viene encima.
El truño en fin de semana es otro espectáculo. La frase más frecuente de sus hijos durante la semana es "¿Cuándo vendrá papá?" y la del fin de semana "¿Cúándo vendrá papá?". En week-end el truño se busca todas las ocupaciones posibles para no estar en casa. Tenis el sabado por la mañana, el partido de futbol sala con los compañeros del trabajo. Hay partido por la tele y voy a casa de X a verlo. Hemos quedado para tomar una copa con "Y" y es muy importante que vaya. Total, que la pobre abnegada truñi-girl está más sola que la una.
Los truños más truños además se buscan un rollo con secretarias, oficinistas, compañeras de trabajo o cualquier miembro del sexo femenino con la que coincidan en el trabajo. Debido a su profesión (¿?) tienen guardias de fin de semana y llegan tardísimo a casa sin tener que dar una sola explicación.
Las fantasmadas, las cagadas lingüísticas, los errores en nombres y el desconocimiento total de geografía, política , historia, ciencia o arte son otras características del buen truño.
Los hay más ricos y más pobres porque la condición social no es impedimento para pertenecer al club.
Los hay jovenes y viejos, altos y guapos y gordos y feos.
Eso si, como el vino, el truño gana en truñez con los años.