Hace poco he visto esta película de M Night Shyamalan (Pondicherry, India, 1970) y he de confesar que me ha gustado.
Lo que me ha gustado sobre todo es la simplicidad de medios para hacer sentir terror.
Esta película es una muestra de que los efectos especiales no tienen porque abarrotar una pantalla para conseguir una buena película de terror.
M. Night Shyamalan (El sexto sentido, El protegido, Señales, El bosque, La joven del agua) nos trae una historia aterradora donde las haya. De repente y sin motivo aparente, la gente de algunas ciudades sufre dificultades en el habla, desorientación y finalmente un impulso incontrolable de suicidarse. Pero no son casos aislados sino que es un acto masivo de inmolación.
Es también un guiño a esa idea que siempre he creido y no es más que el ser humano es un simple inquilino del planeta. Hay inquilinos más antiguos y con más derechos que nosotros y que si un día se rebelan el Apocalipsis empezará.
En definitiva me rindo ante la capacidad de inventiva de un hombre (Shyamalan) que escribe , monta y dirige todas sus películas.